ShareThis

sábado, 1 de marzo de 2014

¡Por el día no, por la noche sí!

Soraya trabaja en un servicio especial. Tiene a su cargo pacientes críticos, inestables, que requieren una vigilancia especial y constante.

     Además de los conocimientos propios de su profesión de enfermera, son muy útiles cualidades como la capacidad de detectar posibles situaciones críticas antes de que se produzcan (observación, comunicación, previsión, capacidad de reacción…).

     En general está contenta con todos sus compañeros de trabajo. Es importante saber trabajar en equipo. Todo funciona mejor y más rápido. No es la primera vez que está en un servicio como este. Ya vino con experiencia sobrada en otro hospital.

     Hay 17 médicos especialistas en plantilla que rotan por ese servicio. Cuando Soraya trabaja de mañana o tarde y le toca con uno en especial, debe tener cuidado. Ha tenido que acostumbrarse a que le supervise constantemente todo lo que hace, va detrás de ella comprobando lo que escribe, le pregunta muchas veces si ha entendido tal o cual indicación y revisa si lo ha cumplido correctamente .

     Soraya ya tiene experiencia en compañeros con esta y otras peculiaridades y procura no tomarlo como algo personal. Responde a lo que le pregunta, atiende a sus requerimientos si así lo considera y no se altera más de lo necesario. Mantiene una relación cordial y de respeto, pero distante.

     Hoy está de noche y ve que está de guardia el especialista controlador. 
¿Le espera una noche de examen y revisión constante, tal y como son las mañanas o las tardes? Reza porque el facultativo prefiera dormir a supervisar el trabajo de enfermería.
    
 A las 22:30 de la noche, aproximadamente, Soraya está terminando de repasar las historias y de preparar los tratamientos que administrará. En ese momento, se presenta el "especial" especialista responsable.

.- Buenas noches Soraya!.- saluda amablemente. Primera sorpresa que pone a la enfermera sobre aviso. ¿Esta amabilidad y confianza? se pregunta.
.- Buenas noches Dr. Machuelo.-
.- ¿Cómo se presenta la noche? ¿alguna duda? ¿necesita usted algo?  Soraya no puede cree tanta consideración. Quizá le juzgó demasiado duramente. Pero reacciona a tiempo.
.- Todo controlado, gracias. Por ahora nada.
.- Pues bien señorita. Sepa usted que confío plenamente en su trabajo. Si tiene que ajustar o
cambiar algo, hágalo, sé que sabrá hacerlo. Por la mañana yo se lo firmo. Procure no tener que llamarme para nada. Haga lo que tenga que hacer pero molésteme lo menos posible. Que tenga buena noche.-


     Soraya no es capaz de reaccionar. Cree oírse responder buenas noches. Se queda sorprendida y se pregunta si de verdad la misma persona que por el día le cuestiona, es la que ahora le confiere tantas atribuciones. Desde luego, sabe, que lo que tenga que hacer lo hará (incluido despertar al especialista si lo considera necesario). 
Pero una duda cruza su mente. 
¿Me he convertido en la superenfermera nocturna? 
¿La noche confiere poderes?





2 comentarios:

Flor Conti Tamayo dijo...

No es la primera vez que escucho o inclusive vivo esto. Soy enfermera del turno mañana y es el turno mas controlado de todos! ¿Sera porque todos los especialistas y médicos de cabecera van a chequear a sus pacientes? Y por la tarde/noche todos son mas tranquilos, lo que genera un clima mas adecuado para trabajar. Como sea, el cambio se nota y mucho.

Sonia Palencia dijo...

Tienes toda la razón Flor. Me temo que otras razones pueden ser que los especialistas se sienten más observados por sus colegas y sus superiores. Que hay mucha más actividad y más "caos", el ambiente es más tenso y menos claro.
Muchas gracias por pasarte y comentar

Ponte en contacto conmigo aquí!

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Suscribirse ahora Feed Icon