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domingo, 6 de julio de 2014

@LolaMont: Donar en vida

Mi personal visión de tu maravillosa gesta

En un momento de tu vida mágico, eliges y te elige quién deseas que sea “tu persona” “tu alter ego” “tu ser querido” “tu pareja”. 
Y será quien llene tu vida de momentos compartidos, de luchas a medias, será quien haga que la vida, ya no la vivas en soledad, sino en compañía. 
Así le pasó a Lola, hasta que, una enfermedad (terrible enemigo, durísima prueba) le puso en una situación de difícil decisión.

Dos hijos a medias, pequeños. Un marido, un padre que necesita un trasplante para seguir adelante. 
La vía normal no parece ofrecer solución en un plazo deseable. Corren el riesgo de perderle. 
Puede haber una alternativa, pero tomar la decisión requiere un valor, un riesgo, y una humanidad excepcionales. 
Lola puede ser donante en vivo y “jugársela” para “intentar” salvar a su mitad. Muchas preguntas en el camino.
Donar en vivo un riñón no es tontería. Te quedas con uno para ti. Aunque sea perfectamente compatible con una vida “normal”, no será tan “normal”. Habrá que cuidarse. 
Ánimo Lola
Vamos a por todas!
Y ¿si en el transcurso de la vida alguno de mis hijos necesita un riñón? Ya no tendré para darle a nadie más. Al menos, no mientras siga viva. 
Eso añadiendo que, siendo ella el soporte de todos, entrará en situación de vulnerabilidad. Debe reponerse pronto para seguir sosteniendo. 
Sumemos las presiones de algunos familiares y amigos, que la tachan de “loca”. El sacrificio y el riesgo no es entendible por todos. 
Pero lo tiene claro. Quiere a su mitad cerca de ella muchos años. Quiere regalar a sus hijos más años con su padre. 
Y reza porque esos años se conviertan en la suma de días de risas, abrazos y vivencias intensas sin tantos riesgos ni tantos cuidados.

Gracias, Lola. Gracias por contarlo, por hacernos partícipes, por recordarnos lo frágil que es la vida, lo bonito que es afrontarla en compañía y lo importante que es estar dispuesto a sacrificarse, a arriesgar para conseguir lo que se desea. 
Mis más sinceras disculpas por interpretar sin tu permiso, mi propia "tu historia". Pero no pude ni supe resistirme.
Sin tu experiencia, muchos no habríamos reparado en ello. Te deseo toda la suerte del mundo, porque te mereces conseguir todo lo que te propongas.


SI QUIERES SABER MÁS:


5 comentarios:

Ana Belén López Cadenas dijo...

Maravilloso Sonia, has plasmado la vida detrás del telón, todo lo que no se ve en una consulta o desde el hospital pero que es lo que se encuentra el paciente al llegar a casa. Seguro que le gusta tu "su historia" como lo has contado.

Sonia Palencia dijo...

Gracias Ana! Por tu apoyo, tu amistad y el gran trabajo que realizas. Pena estar tan lejos!!

Fernando Campaña @ferenfer dijo...

Genial entrada Sonia

@RosaMaNM dijo...

doy gracias a Antonio Mota, que en la comunidad de blogers, haya compartido algo tan grande cómo la generosidad y amor por otra persona! Cuando cada día se supone que es algo más difícil de ver, pero yo conozco una persona que ha hecho lo mismo, donar uno de sus riñones a su hermano! Y qué sus sobrinos se preocupasen porqué a pesar de que su padre estaba mejor, y ya podía andar por el hospital más recuperado, decían porqué nuestra tía aún continua en cama? Porqué lo dió todo por ellos y por su hermano! Y algo así no tiene precio, se le llama AMOR en mayúsculas!

Lola Montalvo dijo...

Gracias de corazón, perdona que no haya contestado antes. me ha encantado!!!
besos miles y gracias por ser tan geniales!!!

Ponte en contacto conmigo aquí!

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