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lunes, 19 de diciembre de 2016

Prescripción Enfermera o Tomadura de Pelo


Esta entrada está escrita íntegramente por Emma Rodríguez Corte, enfermera del SERGAS y se publica en enfermeradetrinchera porque suscribo todas y cada una de las palabras del post
¡Ole Emma!! ¡Gracias por tu colaboración!        


            Ya llevamos cerca de un año de andadura de eso llamado RD de prescripción de enfermería, también conocido como “Cómo tomarle el pelo a una enfermera en 2 pasos: conocer al ministro de sanidad y tener miedo de que una enfermera sea más que un médico” Porque a mí que me perdonen, pero ya simplemente la fecha de publicación de dicho RD es de traca: 24 de diciembre. Claro, como esta noche es nochebuena y mañana navidad, la enfermería se ha debido de portar mal y es Papá Noel quien trae el carbón en vez de los Reyes Magos, que como hay que ser culturalmente interactivo no vaya a ser que alguien se ofenda por no respetar a todas las religiones....

         Las sufridas y tontas enfermeras hicimos como si no hubiera pasado nada, y seguimos bajando testuz y tirando del carro, como los bueyes. Y llegó la campaña de la gripe, y como animales de carga y tiro que somos, cual burro que le ponen la zanahoria delante para que camine, hemos tenido que escuchar de señoras y señores directores/subdirectores de enfermería, supuestamente también enfermeras/os, que “la vacuna de la gripe no es un medicamento, además, como está dentro del marco de una campaña de vacunación no necesita un diagnóstico y por tanto tampoco va a necesitar una receta”, no se nos fuera a ocurrir colapsar la consulta del señor doctor con todos los pobrecitos pacientes que quieren vacunarse.
       Y por no oír afirmaciones como
“la enfermera no quiere vacunar” 
“hay que ver cómo te pones, mujer, ya has oído al consejero, no necesitas nada para poner la vacuna, para qué vas a ponerte a molestar a nadie” (porque, como todo el mundo sabe, la palabra de un consejero vale más que lo que ponga en cualquier RD) 
“¿qué quieres?, ¿enfadar al médico?” 
“¡desde luego!, ¡mira que sois retorcidas!”... 
      La que más y la que menos, se puso a vacunar como aguerrida defensora de las causas nobles que prefiere que la inhabiliten judicialmente para el ejercicio de su profesión si hay cualquier problema antes que dejar que el paciente vaya al médico a pedir una orden para poder vacunarse, no vaya a ser que se ofenda y no se quiera vacunar....Total, dice el consejero que nos cubre las espaldas, ¿no? (jajajajajajajaja)

        
   Aún así, quedan bastiones irreductibles de enfermera (digo en singular, porque suele ser una la que se planta, y las demás las que la miran con cara de “¡hay que ver cómo es!, ¡siempre llevando la contraria!, ¡qué ganas de molestar y llamar la atención!”), que como si de la Galia de Astérix y Obélix viniera, se defiende contra el romano negándose a incumplir con la legislación a “jeringa y gasa”, y pidiendo a diestro y siniestro una autorización médica adecuada.
Desde aquí, ¡olé por ellas!, ¡más reconocimiento merecerían y menos miradas reprochadoras...!

             Y ahora viene la traca final: un juez en el servicio vasco de salud dice que las instrucciones donde el consejero de allí decía que “nos cubría las espaldas”, que curiosamente son muy similares en todos los servicios sanitarios españoles, porque se fueron copiando unos a otros, ¡no valen!.¡Que nos quedamos con el culo al aire, vamos! Que la palabra de un consejero no vale más que un RD! (como que ya sospechaba algo así, pero...). Que estamos cometiendo como mínimo, intrusismo profesional. Y que gracias a Dios, el angelito de la guarda que debemos tener todas las enfermeras por ahora ha conseguido que ningún vacunado en España en esta campaña de la gripe se haya muerto a consecuencia de la vacuna (o por lo menos, si se ha muerto, no se ha sabido que fue por la vacuna). Porque hay gente que se muere por reacción a una vacuna; los menos, vale, pero...¿Qué pasaría con la enfermera que lo vacunó?: sin orden de vacunación, cometiendo intrusismo profesional, arriesgando su trabajo por los pobrecitos enfermos...pero teniendo que pagar la indemnización de su patrimonio y quedándose seguro en su casa un tiempo indeterminado o indefinidamente por inhabilitación.

            ¡Hala! Sigamos todos los enfermeros y enfermeras bajando testuz y tirando del carro. 
        Ya que animales de carga somos, como tal nos tratarán. 
      Cuando dejemos de tirar, ya nos llevarán al matadero para carne...   

3 comentarios:

Santiago Felip dijo...

Posiblemente todo esto sea consecuencia de que somos un colectivo desunido y desorganizado. Tradicionalmente ha sido así. A pesar de que constituimos un ejército profesional cercano a los 300.000 efectivos, somos incapaces de organizarnos para defender adecuadamente nuestros intereses.

Es posible que aquellos que dicen que nos representan y nos cobran religiosamente las cuotas pertinentes, no tengan el coraje para dirigir de manera valiente las acciones que permitan que la Enfermería española se ponga en su sitio, sin bajar la cabeza ante el colectivo médico y los dirigentes sanitarios de turno.

Patri Daza Gonzalez dijo...

Post muy interesante

Patri Daza Gonzalez dijo...

Post muy interesante

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